24 nov. 2012

BCN&Cake 2012



Hoy era el gran día, miles de personas ilusionadas por poder asistir al BCN&Cake, que se celebra este fin de semana en Barcelona.

Os voy a dar mi humilde opinión... quizá si os lo relato cronológicamente os hagáis una idea de lo acontecido.

Para empezar, el mismo día que se lanzó públicamente la noticia de que se haría este evento supe que quería asistir. Se pusieron las entradas a la venta y lógicamente me hice con ellas anticipadamente para evitar quedarme sin.

Pues bien, la feria abría sus puertas a las diez de la mañana, hora a la que yo ya estaba allí. 




Viendo esa  cola pensé, "esto es porque acaban de abrir y aun no ha dado tiempo de que se pongan en marcha". Así que decidí cruzar de acera y tomarme un café, para que en esos minutitos, se despejase el acceso al recinto ferial.

Pero mi sorpresa ha sido que no sólo no se ha despejado la entrada, sino que poco a poco iba viniendo más y más gente... y más... y más... MILES DE PERSONAS EN UNA COLA ¿Os podéis hacer una idea? Pues ese era el panorama.

 Después de dos horas haciendo una cola kilométrica, se ha personado la policía para comunicarnos, que BCN&cake había sido cerrada. Nos han informado de que en taquilla se habían vendido sólo 300 entradas, pero que por Internet se había venido unas 8.000, para un recinto que acoge como máximo a 2.000 personas.




He pasado en unas horas de la ilusión a la indignación.

A las dos de la tarde, ante la presencia de los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y hasta los antidisturbios se nos ha "invitado amablemente" a desalojar el lugar.

Lo más gracioso de todo, es que a quienes hemos intentado poner una reclamación en ventanilla se nos ha informado de que no había disponible libro de reclamaciones para poder hacer nuestra queja por escrito.

Ante este hecho, la policía nos ha aconsejado tomarnos fotos en la puerta del evento para que junto con la entrada (que llevábamos comprada y pagada) nos dirigiésemos a la OCU para interponer una reclamación en toda regla conforme habíamos asistido al lugar, pero no habíamos podido ni tan siquiera validar el acceso.



Los mensajes de queja que se iban escribiendo en Facebook han sido suprimidos para cerrarnos la boca y generando así un total caos informativo. El aforo es limitado y por seguridad nadie puede entrar... hasta que no salgan quienes hay dentro, no dejamos entrar a nadie... como decía aquel, "las gallinas que entran por las que van saliendo" ¡Un trato indiganante!


Por megafonía iban lanzando mensajes disuasorios para que quienes estábamos en la cola desde hacía horas, con nuestras entradas pagadas y en la mano, nos fuésemos a nuestras casas. Eso sí, la Organización del BCN&Cake 2012, nos aseguraba que se nos reembolsarían previa reclamación el importe integro de nuestras entradas. "¿Cuatro euros? ¿Me están diciendo que me devuelven cuatro euros? vengo desde Las Palmas de Gran Canaria, he pagado pasajes de avión, hotel, dietas y me quieren enviar a casa devolviéndome cuatro miserables euros?" Esto decía la chica que quedaba justo delante de mi en la fila. Unas cuantas personas detrás, otra chica lloraba porque se había desplazado hasta Barcelona desde París habiendo pagado vuelo y alojamiento y recibiría a cambio un disgusto y cuatro euros... Otra de Valencia, Madrid, Bilbao, Almería, Murcia, Reus... Gente de todas partes había venido ilusionada a la primera feria de Repostería Creativa que celebra en nuestro país...

A las cinco de la tarde, hemos logrado entrar al recinto ferial, desganados, hastiados, aburridos y desilusionados

¿Merecía tanto la pena la espera? Opino que no.



¿Qué es lo que destaco como positivo? A Alma Obregón, estoy segura de que todos la conocéis, pero por si hay algún despistado en la sala, os dejo enlace a su maravilloso blog Objetivo: Cupcake Perfecto. Alma nos ha recibido literalmente con los brazos abiertos, nos ha firmado nuestros libros, nos ha ofrecido su mejor sonrisa y a mi, hasta me ha dado doscientos besos para mi pequeñajo (foto del beso incluida)




Al salir del recinto, ya con ganas de desaparecer de allí, un matrimonio con una niña, intentaba acceder, pero se han quedado sin entradas ya que ni para hoy ni para mañana estaban ya a la venta. Pero en vista de lo acontecido, y no teniendo ya ganas de volver, mi acompañante y yo, les hemos ofrecido las nuestras. Espero que mañana puedan disfrutar de un mejor día del que los asistentes hoy al evento hemos podido sufrir, que no disfrutar.




Resumiendo 
BCN&Cake: ilusión, indignación, decepción... todo en un mismo día.